lunes, 24 de mayo de 2010

INTRUSO

Debía de pensárselo Nuestro Presidente el que apareciese de improviso un animalillo que centrase la atención. Si el último premio nobel de la Paz ha tenido la complicidad de un intruso que hizo que todos dejasen de escucharlo y se entretuvieron con el maldito roedor; deberíamos de contemplarlo. Para ser distinto evidentemente Joseluí podría elegir un anuro de la familia “bufo bufo” para que toda la harca que están constantemente inquiriéndole, se lo traguen.
Y con esta original igualdad quisiéramos que Juseín viniera a esta tierra nuestra y que se sintiera como en su casa y se tomara unas copas (o un café, claro que más caro que el que toma Joseluí) en el bar homónimo que con “in creíble” originalidad ha abierto un fan suyo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario