lunes, 14 de junio de 2010

EN EL MEJOR SITIO

Nos gustaría que Nuestro Presidente hiciera declaraciones tan claras para que esa marea que le sigue mantenga su brío. En la revolución pendiente hay que dejar aparte las máximas reaccionarias como la del Dr. Samuel Johnson. Ahora que se le está poniendo un poco negro al último premio nobel de la Paz, esperamos que ese famoso encuentro planetario sea realidad. En estos seis meses ha cambiado tanto el mundo.
Por eso nos gustaría también que se decidiera a venir Juseín a esta tierra nuestra y que se sienta como en su casa y se tome unas copas (o un café, claro que más caro que el que toma Joseluí) en el bar homónimo que con “in creíble” originalidad ha abierto un fan suyo.

lunes, 7 de junio de 2010

EN HORAS BUENAS

In creíble. En dos palabras, in creíble. Después de dos años negociando como en una verdadera lucha de clases, no llegan a un acuerdo con los innombrables y tiene que ser Nuestro Presidente el que de un golpe en la mesa y, a pesar del ultimátum del ministro que no es del paro, tome la iniciativa y proponga una nueva reforma sostenible en una economía sostenible, dentro de un desarrollo sostenible por un gobierno que los mal intencionados dicen insostenible.
Y así podrá venir Juseín a esta tierra nuestra y que se sienta como en su casa y se tome unas copas (o un café, claro que más caro que el que toma Joseluí) en el bar homónimo que con “in creíble” originalidad ha abierto un fan suyo.

EN HORAS BUENAS

Mirando al último premio nobel de la Paz como se anima con las canciones de “Pol Macarni”, nos preguntamos si a Nuestro Presidente le animaría un cantante de éxito. Evidentemente no podrían ser los amigos, pues sus canciones son un poco tristes. Como podría animarle una canción de Joan, o de Luis Eduardo o más aún de Víctor. Tal vez Conchita o Miguelito. Pero reflexionando profundamente la mejor opción hubiera sido el Fari, si estuviera vivo. O para equipararse con Juseín, pudiera ser alguien del otro lado del charco. Se descartarían a Silvio y a Pablo aunque nos gusten como a Joseluí por la misma razón que los otros. El que verdaderamente sería el animador idóneo sería King África, por todas las razones imaginables que pensemos.
Y así, al son de éste quisiéramos que Juseín viniera a esta tierra nuestra y que se sintiera como en su casa y se tomara unas copas (o un café, claro que más caro que el que toma Joseluí) en el bar homónimo que con “in creíble” originalidad ha abierto un fan suyo.