Podía ser otra mascarada. O por el día de hoy, una inocentada. Y casi casi ha sido, si no fuera por Nuestro Presidente, que con su elevado verbo, ha puesto los puntos sobre las íes. Más aún, ha dejado en ridículo al propio Obama con su cita del dwanish. Por eso deberíamos pedir desde esta nuestra tierra y como enésima vez el premio Nobel de la Paz para Joseluí, con más merecimientos que Juseín. Por tanto es una pena que hayan resuelto un documento entre los grandes sin que se plasme en el las ansias infinitas ecológicas y su poético discurso.
Pero bueno, no nos importa que el premio Nobel venga a esta tierra nuestra y que se sienta como en su casa y nos tomemos unas copas (o un café, claro que más caro que el que toma Joseluí) en el bar homónimo que con "in creíble" originalidad ha abierto un fan suyo.
Pero bueno, no nos importa que el premio Nobel venga a esta tierra nuestra y que se sienta como en su casa y nos tomemos unas copas (o un café, claro que más caro que el que toma Joseluí) en el bar homónimo que con "in creíble" originalidad ha abierto un fan suyo.
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