lunes, 15 de marzo de 2010

UN NO PREMIO NOBEL

Quitando estupideces y pretendidas actitudes progresistas, lo único notable es el engañoso vínculo que a toda costa la progresía quiere establecer con un hombre bueno. Es tan patético que no discuten, ni se lamentan de que no obtuviera el Nobel, que últimamente está en grandes rebajas; más aún, de saldo. Aprovechan la mínima oportunidad para destacar su fallido intento de llevarlo a su secta para dirigir su catecismo. O magnifican la censura que sufrió por parte del régimen franquista, como si no lo hubiesen soportado todos los españoles. Ridículo intento de mostrar el frentismo
Su obra y su vida, o su vida y su obra, tienen el marchamo de la sencillez y la humildad. Alejada del mundanal ruido, su alma serena desvestida de todo adorno, se presenta clara sin dobleces y eso no lo entienden, ni lo entenderán nunca.

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